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Te quiero ...
 
 
Primero pensé en ti, cuando por fin me quedé dormido, soñé contigo, y al despertar, de nuevo, pensé en ti. Y así un día después de otro, intentando comprender la historia de tu corazón, intentando sentir lo que tu has sentido.  

Imposible de evaluar tanto amor en tus manos, en tu corazón, en tu mente. Tanto amor ahogado en lágrimas, tantas lágrimas ahogadas en silencio, tanto silencio ahogado en incomprensión. 

Todo y todos te indican cual es tu puesto, cual es la dirección que debes tomar. Y tu, tan solo tu, sacas valor y determinación para ponerte en el sitio que tu has elegido, para seguir el camino que marca tu corazón.  

Te quiero amiga mía, te quiero con toda mi alma, te quiero por todo lo que tu amas, te quiero por todo lo que has sentido, te quiero por cada una de las lágrimas que se han escapado de tus ojos, te quiero por todos y cada uno de los silencios, y por todas y cada una de tus palabras.  

Te quiero, no por lo que hayas sido, por lo que seas ni por lo que serás, sino por la sensibilidad de tu alma, por el valor de tu espíritu, por el dolor de tu corazón. Te quiero vayas a donde vayas. Seguramente, es mas fácil para mi decirlo ahora que hace unos días. Quizás una palabra haya borrado mil tabúes. 

Te quiero, aún mas, por el dolor que, a tu corazón, ha de llegar, por las lágrimas que tus ojos aún deberán derramar, y por toda la incomprensión que tus oídos habrán de escuchar.  

No te rindas, amiga mía, el dolor y el sufrimiento son los compañeros habituales de casi todas las personas. 
Un corazón que sufre, siempre reconoce y comprende con mas facilidad a otro corazón que sufre. Esto me lo has demostrado tu a mi en muchas ocasiones, y quizás ahora te lo puedo mostrar yo a ti.  

No te rindas, amiga mía. Cuando llegan las Rosas, para gente como tu, éstas son mucho mas brillantes, mucho mas frescas, mucho mas hermosas. Y las Rosas llegan..., siempre llegan...  

Nunca vienen cuando se las llama a gritos, ni cuando las necesitamos con mas urgencia, ni siquiera cuando las vamos a buscar. Simplemente llegan.  

Y la felicidad, durante ese tiempo que permanecen con nosotros, es infinita...  

Amiga, cuenta conmigo. 

EOBY
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